Trucos para motivar a estudiar
• Metas cercanas reales y aplicables.
• Aprendizaje de estrategias (planificación).
Adaptación paulatina de las Estrategias de Socialización de los padres con la madurez de sus hijos Infancia
* Control-guía y nunca un control-impositivo de las normas.
* Transición suave entre el control en la infancia a la comunicación en la adolescencia.
* Ambos precisan de las dos prácticas de forma simultánea pero de intensidad diferente.
* Atmósfera afectiva, de clara aceptación y de atención al niño en sus necesidades, intereses y preocupaciones.
Infancia:
* Mensajes de control fácilmente traducibles a acciones concretas (“Recoge los juguetes“) resultan comprensibles para los niños.
* Normas claras y coherentes, envueltas en una atmósfera de afecto demostrado explícitamente y de compromiso interactivo, evitarán “diminutos dictadores” que dominen a sus padres con sus continuos caprichos.
Adolescencia:
*Comunicación, argumentación, explicación de las normas.
*Fomento de la empatía hacia los demás o reparación del daño, ya que la práctica ayuda a la interiorización de la norma.
Entrevista a la Dra. Rubia del Instituto de Psiquiatría de Londres, referente al Simposio Internacional del TDAH.
El trastorno de hiperactividad y déficit de atención (TDAH) es la enfermedad infantil más estudiada con neuroimagen, a lo largo de las dos últimas décadas, tanto por resonancia magnética funcional como estructural, asegura la neuropsicóloga Katya Rubia. Directora del departamento de Neuropsicología del desarrollo y Neuroimagen, del Instituto de Psiquiatría de Londres, Rubia explica que el área del cerebro más afectada en la hiperactividad son los núcleos basales (implicados en el movimiento). «Es interesante porque estas estructuras conectan con el lóbulo frontal por medio de redes que median en los procesos de atención e inhibición, precisamente las funciones que más se resienten en el TDAH. «También está afectado el cerebelo que en las últimas décadas la neuroimagen ha demostrado que es decisivo para el control y la percepción del tiempo. La impulsividad se define como un comportamiento prematuro, en el momento inadecuado, sin considerar todas las consecuencias. Se debe a problemas en la planificación temporal mediada por el lóbulo prefrontal y el cerebelo».
—¿Es cierto que el TDAH se atenúa o desaparece a partir de la adolescencia?
—Varios estudios longitudinales demuestran que los niños con TDAH se caracterizan por retraso de 3-5 años del desarrollo normal de la corteza cerebral. Pero no hay evidencia de que se corrija ese retraso con la edad, sino que es permanente. En adultos todos los estudios de imagen parecen indicar que las anomalías siguen estando presentes, con excepción de las de los núcleos basales, independientemente de que estén medicados o no. Pero no ocurre lo mismo con otras estructuras afectadas como la corteza frontal, el lóbulo parietal o el cerebelo.
—¿Está sobrediagnosticado?
—¿Hay alguna relación entre esta patología y el trastorno bipolar?
—Hay y niños con TDAH que desarrollan un trastorno bipolar y, al revés, niños con bipolar que se vuelven hiperactivos de adultos. Ambas patologías son bastante parecidas porque el neurotransmisor dopamina está afectado en ambas y de hecho un problema importante en psiquiatría es hacer un diagnóstico diferencial entre ambas.
—El diagnóstico de las patologías psiquiátricas es clínico, ¿estamos muy lejos de obtener marcadores que lo objetiven, en especial en TDAH?
—No existe un diagnóstico por técnicas de imagen, pero hay una técnica nueva denominada análisis multivariable que permite reconocer patrones. Hasta ahora se comparaban grupos de personas (pacientes y controles) y con este método no se puede hacer predicciones. Pero el análisis multivariable si podría detectar a las personas con TDAH. En autismo, alzhéimer y otras enfermedades está más avanzado. Puede definir el patrón característico de los pacientes y hacer predicciones para un individuo con un 90% de fiabilidad. Esto no va a reemplazar el diagnóstico clínico pero puede ser útil para el screening, porque acortaría el tiempo.
—¿El estilo de vida sedentario de los niños influye en este trastorno?
—Para el desarrollo del cerebro es buena la interacción con otros niños y hacer ejercicio, en lugar de ver la televisión, que se asocia con problemas de atención. Hay niños hiperactivos que mejoran con deporte, porque les ayuda a canalizar el exceso de energía.
Diferentes llamadas de preocupación según el comportamiento del niñ@
Inatención
- Se distrae muchas veces con cualquier cosa.
- Se cansa enseguida y no termina la tarea.
- Le cuesta comprender las instrucciones que se le dan.

Sobreactividad
- Se revuelve continuamente en su asiento.
- Se levanta del asiento con asiduidad.
- Presenta inquietud motora (manos, pies…).
- Habla en exceso sobre cualquier cosa.
Impulsividad
- Precipita la respuesta antes de escuchar al interlocutor o leer las instrucciones.
- Se muestra impaciente para cambiar la tarea.
Ejecución
- No utiliza las autoinstrucciones para dirigir su acción.
- No se anima a sí mismo tras sus “éxitos”.
- No reflexiona y critica de forma constructiva sus “fracasos”.
- Constantemente requiere el apoyo de un adulto.
- Parece despreocupado de su rendimiento.
Posibles recursos para afrontarlo.
Inteligencia emocional
La inteligencia emocional se define como la capacidad de reconocer nuestros sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones en nosotros mismos y en nuestras relaciones.
Une lo intrapersonal (en relación con nosotros mismos) y lo interper
sonal (en relación con los otros) consiguiendo una adaptación tanto personalcomo social.
Por lo que la Inteligencia emocional es una habilidad que implica tres procesos:
1. Percibir: Reconocer de forma consciente nuestras propias emociones e identificar qué sentimos y ser capaces de darle una etiqueta verbal.
2. Comprender: integrar lo que sentimos dentro de nuestro pensamiento y saber considerar la complejidad de los cambios emocionales.
3. Regular: dirigir y manejar las emociones tanto positivas como negativas de forma eficaz.
Convivencia familiar
- Favorecer la convivencia familiar:
– Autonomía responsable.
– Saber cooperar.
– Buena comunicación.
– Buena conexión afectiva.

