Publicaciones de la categoría: Trucos

Bach, Vivaldi, Händel

músicaLa música barroca, con su ritmo y tonos graves, redunda en una mayor facilidad para consolidar el aprendizaje, restableciendo conexiones neuronales que nos permiten alcanzar mejores estados de atención y concentración. Además, este tipo de música es óptimo para promover la relajación.

“Existe suficiente evidencia científica que nos dice que la experiencia musical, el entrenamiento musical, todas esas cosas cambian nuestro cerebro…entrena y mejora funciones cerebrales que nada tienen que ver con la música”, explica el Dr. Charles Limb, profesor de la Universidad de Hopkins, quien ha investigado sobre el tema y escrito varias publicaciones al respecto, además de otros estudios ya existentes, en los que se analizaba la influencia de determinados tipos de música sobre nuestro estado cerebral de atención, esta nueva investigación pone de relieve la importancia de la música.

A modo de conclusión, la música realmente tiene un efecto favorable sobre nuestro cerebro, de modo que podemos utilizar la música para la estimulación del cerebro en las diferentes etapas de la vida, desde bebés y recién nacidos hasta personas de la tercera edad.

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Curso nuevo, nuevos propósitos: ¿qué podemos hacer cuándo la voluntad flaquea?

fuerza de voluntad Los científicos han descubierto varias estrategias útiles para aumentar la fuerza de voluntad:
Cambiar hábitos. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Case Western Reserve (EE UU), basta con pequeños cambios en hábitos cotidianos, por ejemplo lavarnos los dientes durante varios días con la mano contraria a la que solemos usar (la izquierda en el caso de los diestros), para fortalecer la voluntad.

Tensión muscular. Iris W. Hung, de la Universidad de Singapur, ha descubierto un curioso truco para ejercer el autocontrol: si cuando notamos que se nos hace la boca agua ante un pastel tensamos los bíceps o los músculos de la mano durante un minuto, nos resultará más sencillo evitar la tentación. “La mente y el cuerpo están tan estrechamente unidos que simplemente apretando los músculos se puede activar la fuerza de voluntad”, concluía en la revista Journal of Consumer Research.

Buenas acciones. Por su parte, Kurt Gray, de la Universidad de Harvard, ha demostrado que hacer una buena acción aumenta nuestra fuerza de voluntad y nuestra resistencia física. “Tal vez la mejor manera de resistirse a un donut a media mañana es donar el dinero que costaría para una buena causa”, sostiene Gray, que dió a conocer sus conclusiones en la revista Social Psychological and Personality Science.

Exponerse a la tentación. Aunque puede parecer contradictorio, para aumentar la fuerza de voluntad es mejor exponerse a tentaciones reales. En una serie de experimentos, científicos de la Universidad de Chicago demostraron que si una persona está a dieta fortalecerá mejor su voluntad si tiene pasteles o caramelos en la cocina, al alcance de la mano, y evita comerlos, que cuando solamente ve imágenes de chocolate y golosinas en las revistas o en la televisión.

Distracción. La distracción también es una buena estrategia, como han demostrado investigadores de la Universidad de Columbia (EE UU). Si canturreamos o pensamos conscientemente en otra cosa cuando algo nos tienta, nos costará menos controlarnos.

Uno a uno. Cumplir a la vez varios objetivos que exijan mucho autocontrol puede resultar casi imposible. Según Sandra Aamodt, editora jefe de la prestigiosa revista Nature Neuroscience, hay varias actividades que pueden agotar rápidamente nuestra fuerza de voluntad: resistirnos a probar ciertas comidas o bebidas, reprimir respuestas emocionales, hacer un examen, dormir poco y tratar de impresionar a alguien. Y, por lo tanto, es mejor no hacerlas todas a la vez.

Cinco comidas al día. Cuando nos falta glucosa en sangre nuestra capacidad de autocontrol se resiente, según demostró hace poco Roy F. Baumeister, de la Universidad de Florida (EE UU). De ahí que los expertos recomienden no saltarse ninguna comida para conservar la fuerza de voluntad que necesitamos para hacer ejercicio físico, dejar de fumar, estudiar, adquirir algún hábito como ir en bicicleta al trabajo, e incluso perserverar en una dieta de adelgazamiento.

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Meditación para un crecimiento cerebral

10f3p7n_thCientíficos de la Universidad de California (UCLA) acaban de demostrar que también es posible aumentar el cerebro recurriendo a la meditación.

Para llegar a esta conclusión analizaron el cerebro de 44 sujetos, la mitad de los cuales llevaba entre 5 y 46 años practicando la meditación de 10 a 90 minutos diarios. El resto nunca había meditado. Comparando los “retratos” de sus cerebros obtenidas mediante resonancia magnética de alta resolución en tres dimensiones, la investigadora Eileen Luders y su equipo han demostrado que las personas que llevan varios años meditando tienen ciertas regiones del cerebro más grandes que el resto de la población, en concreto el hipocampo y las áreas de corteza orbitofrontal, el tálamo, y el giro temporal inferior. Estas regiones juegan un importante papel en la regulación de las emociones. “Todos sabemos que las personas que practican la meditación tienen una habilidad especial para cultivar emociones positivas y mantener estabilidad emocional”, asegura Luders en la revista NeuroImage. El nuevo estudio, añade, confirma que existen “diferencias en la anatomía cerebral que explican estas habilidades”.

Lo que aún no está claro es si es en las zonas con aumento de tamaño o con un mayor número de neuronas,de más tamaño o una red de conexiones neuronales diferente.

 

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Formas de ayudar a tu hij@ a ser organizad@

Utiliza la estrategia de la economía de fichas

Mantén una agenda familiar. Todas las actividades de la familia deben estar anotadas en una agenda. Esta agenda debe estar en un lugar accesible para que cada niño se sienta alentado a anotar sus propias actividades y a fijarse en ella antes de hacer planes.

Usa listas. Aunque sean muy simples, del estilo de “Cosas para hacer antes de ir a dormir”, el crear las listas entre todos desarrollará en tu hijo la habilidad de organizar su tiempo y de priorizar sus actividades.

Impónles responsabilidades que requieran categorizar y clasificar. Hacer las compras, guardar la vajilla, ordenar su armario, armar un álbum de fotos, etc.

Acostúmbralos a prepararse la noche anterior. Ayúdalos a crear el hábito de preparar su ropa y los útiles escolares que necesitarán al día siguiente.

Usa organizadores de armarios y recipientes específicos. Si hay un lugar para cada cosa, tu hijo tendrá menos problemas para encontrar sus cosas y mantenerlas ordenadas. Todos los días debe dedicar un rato al orden

Regálale una agenda. El tener su propio planificador incentivará a tu hijo a crear un horario y una rutina. Además le enseñará que su tiempo es valioso. Enséñale a coordinar su agenda con la agenda familiar diariamente para evitar conflictos.

Ayúdale a organizar su trabajo escolar. Asegúrate que tu hijo tenga todo el material que necesita para la escuela y todos los papeles organizados por asignatura en carpetas separadas. Revisa su bolso diariamente.

Establece una rutina para sus tareas escolares. Destina un horario y un lugar para la realización de la tarea. El horario debe ser siempre el mismo dentro de lo posible, y si no tiene tareas que hacer puede leer un libro o realizar alguna otra actividad “tranquila” en ese lugar.

Cocinen juntos. Cocinar enseña a medir, a seguir indicaciones, a clasificar ingredientes y manejar el tiempo. Permite que tu hijo participe en la planificación del menú semanal, y en la confección de una lista de compras.

Incentívalo a coleccionar algo. Ya sean estampillas, rocas, monedas o cualquier otra cosa, una colección le enseñará a organizar, seleccionar y clasificar.

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Estrategias para centrar la atención

• Mantener una situación estructurada en la casa, estudiar en su habitación, con horarios constantes y evitando estímulos demasiado llamativos.

• Alejarle de los estímulos que pueden distraer su atención (mesa de estudio con lo imprescindible). Al principio quedarnos con ellos haciendo actividades que requieran un nivel de atención elevado, e ir retirándonos y dejándoles solos cada vez más tiempo.
• Cuando parece que no oye lo que se le dice, sujetarle la cabeza con las manos, mantener la mirada y hablarle con voz suave, sin enfadarse pero firme (utilizar el contacto físico para atraer su atención). Después, pedirle que repita lo que se le ha dicho y si no lo recuerda, volver a repetirle el mensaje de la misma manera.

Autoinstrucciones
Los niños con TDAH requieren ser instruidos en mediadores verbales (pensamientos en forma de frases para hablarse a sí mismo) para que utilicen su lenguaje verbal con el objeto de que regulen su conducta.

Ver estrategias para controlar la hiperactividad y la impulsividad.

Estrategias para controlar la impulsividad

¿Cuándo es impulsiva una conducta?
• Cuando se realiza sin tener en cuenta las consecuencias de la conducta.
• Cuando se realiza algo que va a provocar un resultado negativo.
• Cuando la conducta no tiene un objetivo claramente determinado para el que la lleva a cabo.

No es conducta impulsiva aquella que se realiza para llamar la atención o establecer una lucha de poder o algún beneficio material.

Indicaciones para modificar una conducta impulsiva:

1. Proporcionar normas para que el niño sepa en cada momento qué debe hacer y qué no debe hacer. Las instrucciones deben ser:

• Claras y específicas.
• Comprensibles (lenguaje adaptado al niño y haciendo uso de términos concretos).
• No deben entrar en contradicción unas con otras.
• Cortas.
• Deber ser en un número reducido (si se proporcionan muchas instrucciones, el niño necesitará más tiempo, recursos, etc., para poder seguirlas).
• Deben darse de una en una y espaciadas en el tiempo.
• No deben acompañarse de contacto físico instigador.

2. Cuando se va a un lugar en el que hay muchas personas, es conveniente darle algunas pautas breves, claras y concretas de comportamiento. Si se pone nervioso en un lugar público por el exceso de estimulación, llevarle a un lugar tranquilo, a ser posible donde no haya otras personas, y dejar que se calme. Reforzar su esfuerzo y hacerle ver que es capaz de seguir las reglas.

3. Comunicarle con suficiente antelación cualquier cambio de rutina. El objetivo es que el niño, en un entorno con muchos estímulos, algunos desordenados, otros deseados, otros rechazables, etc., lleve a cabo sus obligaciones intentando que aprenda a seguir instrucciones, demorar la gratificación e inhibir el primer impulso.
Técnica de la tortuga
Es un método eficaz para el autocontrol de la conducta impulsiva (sobre todo en el aula) y se revela como una técnica útil en situaciones de descontrol por carga emocional.

Ver estrategias para controlar la atención y la hiperactividad.

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Estrategias para la hiperactividad

Estas tareas mantienen al niño ocupado en una actividad no disruptiva y motivante. El objetivo final es el fomento del autocontrol.

Son juegos, actividades, etc., de índole lúdica, que aportan un marco de aprendizaje adecuado. Suelen introducirse en terapias grupales, pero pueden practicarse también en casa.

• Jugar al «pollito inglés»: Se trata de un juego popular para el entrenamiento de la regulación verbal del acto motor.
• Jugar a buscar palabras que empiezan por…
• Mirarse en el espejo.
• Hacer puzzles.
• Buscar semejanzas y diferencias entre dibujos.
• Juegos de construcciones.
• Laberintos.
• Localizar errores en ilustraciones.

La utilización de estas estrategias requiere tener en cuenta las necesidades de los niños con TDAH:
• Tienen una mayor necesidad de búsqueda de novedad.
• Su interés suele centrarse en lo inmediato, en el «aquí y ahora».
• Suelen preferir realizar frecuente actividad física.
• Necesitan ayuda para concentrarse.
• Requieren un ambiente estructurado.
• Suelen requerir más tiempo para realizar las tareas escolares.
• Suelen precisar información abundante e inmediata sobre lo que hacen.

Para ello:
• Asigne períodos de trabajo cortos.
• Establezca metas a corto plazo.
• A veces requieren que se les repita el mensaje utilizando nuevas palabras o dándoles alguna señal o dibujo (no es útil decirles «ya te lo he dicho»).
• Estimule los pequeños progresos.
• Enumere las instrucciones de una en una.
• Cuando se haya bloqueado en la resolución de una dificultad, dele opciones para solucionar el problema.
• Involúcrelo en actividades de grupo; mejorará su autocontrol y reforzará su autoestima.

Ver estrategias para controlar la impulsividad y centrar la atención.

Trucos para motivar a estudiar

 Metas cercanas reales y aplicables.

• Aprendizaje de estrategias (planificación).

• Atribución del éxito al esfuerzo.
o Completar todos los trabajos y ejercicios.
o Corregir los errores.
o Practicar más.
o Volver a hacer los ejercicios.
o Ir a clases de refuerzo, ayuda.
o Utilizar las estrategias de aprendizaje adecuadas (tomar apuntes).
 Experiencia exitosa

ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN PARA NIÑOS CON DIFICULTADES DE APRENDIZAJE

Hay muchos padres que sientan la necesidad de dar respuestas a ciertas conductas y situaciones de la vida cotidiana con las que se encuentran y que les plantean grandes dilemas en su tarea diaria de educar. Existen una serie de estrategias que pretenden ayudar a los progenitores en la difícil tarea de educar.

Para ello y con un carácter preventivo y formativo, se ofrecen las posibilidades educativas que tienen los padres ante las dificultades de sus hij@s, ofreciéndoles asesoramiento sobre los recursos y estrategias educativas que les ayuden a ell@s y a sus hij@s a encontrar una manera personal de educar, de forma adecuada y eficaz. Con ellas se ayudará a restablecer la capacidad de manejo sobre los comportamientos del niño o la niña, y a recuperar la capacidad para que los padres recuperen el control de sus propias emociones.

Las dificultades de aprendizaje van asociadas a trastornos conductuales externalizantes que derivan en conflictos entre el niño/a y su entorno como pueden ser:

  • Hiperactividad
  • Oposicionismo
  • Problemas atencionales
  • Agresividad
  • Conducta antisocial
  • Déficits de autorregulación…

Los problemas de carácter internalizante asociados a dificultades de aprendizaje son:

  • Problemas de procesamiento de la información
  • Problemas emocionales o internalizantes
  • Sistemas de creencias
  • Ansiedad
  • Autoconcepto
  • Depresión…

Para favorecer el ajuste social, existen una serie de estrategias como son:

  • Técnica de autoinstrucciones
  • Modelado
  • Autorregistro con refuerzo
  • Entrenamiento en habilidades de solución de problemas
  • Técnica de “Control de ira”
  • Técnica de “La tortuga”
  • “Piensa en voz alta”
  • Entrenamiento en habilidades sociales
  • Currículos de habilidades sociales

En el área personal:

  • Control externo:

    • Refuerzo positivo
    • Economía de fichas
    • Contingencias
  • Control interno:
    • Técnicas de autocontrol
    • Reentrenamiento atribucional
Si conseguimos mejorar los factores personales con los factores contextuales obtendremos una adaptación social mejor. 

Adaptación paulatina de las Estrategias de Socialización de los padres con la madurez de sus hijos

Infancia: Mensajes de control fácilmente traducibles a acciones concretas (“recoge los juguetes”) resultan comprensibles para los niños. Normas claras y coherentes, envueltas en una atmósfera de afecto demostrado explícitamente y de compromiso interactivo, evitarán “diminutos dictadores” que dominen a sus padres con sus continuos caprichos.

Adolescencia: Comunicación, argumentación, explicación de las normas y fomento de la empatía hacia los demás o reparación del daño, ya que la práctica ayuda a la interiorización de la norma.

* Control-guía y nunca un control-impositivo de las normas.
* Transición suave entre el control en la infancia a la comunicación en la adolescencia.
* Ambos precisan de las dos prácticas de forma simultánea pero de intensidad diferente.
* Atmósfera afectiva, de clara aceptación y de atención al niño en sus necesidades, intereses y preocupaciones.